Durante mucho tiempo Portugal para mi era una desconocida vecina de España. Todo cambió cuando hace unos años visité por primera vez su capital, Lisboa. ¡Qué ciudad más inspiadora! Sus colores, sus calles, su infinito océano Atlántico… Desde aquel entonces esta ciudad se convirtió en mi gran amor y una gran fuente de inspiración.

Cuando el año pasado viajé a Oporto, tan parecida y tan distinta a Lisboa, entendí que no solo estas dos ciudades sino todo Portugal es un país que inspira, que te deja viajar en cierto modo en el pasado y que te llena de emociones, colores y ¡felicidad!

También entendí que entre Lisboa y Oporto nunca podría decir cuál es mi favorita… Y vosotros, ¿cuál elegís?